20 de abril de 2021

Hace falta una Sputnik contra la opacidad

A cuentagotas y a destiempo, las sagas provinciales del escándalo derivado del “vacunagate” nacional empiezan a emerger y se dejan ver, aún de manera parcial, en la superficie. En Córdoba, el camino lo inició la oposición, con denuncias ante la Justicia federal y revelaciones públicas que ejercieron presión política sobre la administración que conduce Juan Schiaretti.

Esos estímulos, tildados de “oportunistas” por el oficialismo, sirvieron para que, en un corto lapso de horas, el Panal blanqueara la vacunación de un grupo de funcionarios, entre ellos el vicegobernador Manuel Calvo, y cuatro ministros del gabinete. 

El argumento central del Ejecutivo es que, como el gobernador, Calvo y los ministros Alfonso Mosquera (Seguridad), Juan Carlos Massei (Desarrollo Social), Sergio Busso (Agricultura) y Walter Grahovac (Educación) son “estratégicos” y “prioritarios” para la gestión. Esas mismas categorías encuadran para Diego Cardozo, de Salud, quien hizo pública su inoculación al momento de la aplicación. Parece razonable que si hay funciones estratégicas, se quiera preservar a quienes las cumplen. Pero surgen dudas difíciles de responder.

El gabinete provincial está conformado por 16 ministros. ¿Sólo este quinteto de funcionarios es esencial? Ricardo Sosa, mayor en edad que el resto y a cargo de Obras Públicas, ¿no es prioritario? ¿Cuáles son los criterios y quiénes lo fijaron? ¿Adónde están establecidos estos parámetros, que no parecen del todo coherentes? Sería otra sorpresa decepcionante para la ciudadanía que se conociera que algún otro integrante del equipo de colaboradores de primera línea del mandatario provincial fue vacunado hace tiempo y se mantiene en el anonimato. 

Hay una especie de frazada –muy polémica, por cierto– que podría estar sirviendo de cobijo provisorio a algunos de los integrantes del equipo más estrecho de colaboradores de Schiaretti: en el Ejecutivo insisten con anteponer la ley de protección de datos personales. “Es potestad de cada funcionario consentir que se difunda de manera oficial si se vacunó o no”, insisten desde el Panal ante cada requisitoria que surge cuando se busca confirmar posibles vacunaciones aún no informadas.  

Pese a que desde la Provincia aseguran que el grupo de funcionarios vacunados es el que se informó el lunes por la noche tras el pedido de La Voz, arrecian las versiones sobre personas influyentes del poder provincial –lo que incluye a familiares de estos– que habrían recibido la Sputnik rusa. 

También se comenta que hay empresarios de primera línea que realizaron gestiones al más alto nivel para hacerse de dosis.    

Parece existir consenso respecto de que ciertos niveles de gobierno, por las responsabilidades de los funcionarios, pueden anticiparse en la fila de las prioridades que fijó la Nación. Allí sí rige la excepcionalidad. No sucede lo mismo a la hora de transparentar esas prerrogativas.

La opacidad ha sido un sello de este proceso de vacunación, alterada repentinamente sólo por la extraña confesión del periodista Horacio Verbitsky, ligado al Frente de Todos. 

Límites e impacto

Es entendible que las máximas autoridades sean inoculadas. Más como es el caso del gobernador, quien padece enfermedades previas. Pero esa racionalidad no debe admitir abusos: los colaboradores, por más estrechos que sean, y más aún quienes son jóvenes y sanos, deberían apelar a las prevenciones a las que se ciñe el resto de la gente, hasta que haya dosis en cantidad. 

Ocho allegados, cuatro de Schiaretti y otros cuatro de Calvo, recibieron vacunas, informó la Provincia, sin exponer qué día se vacunaron, dónde y qué edad tienen esos beneficiados. La admisión de inoculados fue escasa en detalles, un sello de la gestión provincial.

La estrategia de encapsular cualquier atisbo de crisis tuvo su correlato en la Unicameral. El oficialismo hizo valer este miércoles su mayoría para bloquear cualquier intento de debate. Cardozo no irá al recinto. Cerrar el caso es premisa en el Panal.

¿Tendrá algún correlato directo este escándalo en el proceso electoral que se inicia? Entre consultores y analistas de opinión hay cautela al respecto. Coinciden en que los niveles de adhesión hacia el Gobierno nacional acentuarán sus caídas, aunque nadie cree que se trate de una sentencia de “muerte”. 

Argentina es un país extraño. El 1 de agosto de 2018 estalló la causa de los “cuadernos de las coimas”, que desnudó un entramado de corrupción K. Cristina parecía sepultada, pero un año después se aprestaba a ser vicepresidenta de la Nación.

A la vista. Cardozo fue el primer ministro en vacunarse e hizo pública su inoculación. (Prensa Gobierno)