20 de abril de 2021

Reseña de «Un verdor terrible»: La imposibilidad de conocer el universo

¿Puede surgir poesía de una ecuación? ¿Es la matemática un torbellino de pasiones dignas de ser narradas? ¿Es la vida de un físico, encerrado en un universo de números y algoritmos, materia de ficción? Dilemas como esos se disuelven en la novela de Benjamín Labatut a medida que van pasando las páginas, y la vida y obra de algunos de los científicos más transcendentales del siglo 20 pone de relieve dramas que emergen como enrevesadas cifras de una ecuación irresuelta.

Fritz Haber, químico inventor de uno de los elementos más importantes de la historia, el nitrógeno para fertilizar las agotadas tierras que permitió desarrollar la agricultura, también fue inventor de uno de los más siniestros dispositivos: el gas cloro utilizado para gasear las tropas enemigas durante la Primera Guerra Mundial, y el mortuorio Zyklon A, primero usado para despiojar los soldados alemanes y luego en los campos de concentración, invento que padeció toda su familia ya que él y su esposa tenían raíces judías.

Paradojas, equívocos, caprichos, extravagancias, absurdos, genialidades. Todo se une en las vidas narradas por Labatut, que condensa en una melancólica y precisa prosa el destino incongruente de los sabios.

Un filósofo francés decía que la más importante contribución que podía hacer un físico en el siglo 20 era abstenerse de toda contribución. Es que las tragedias más tremendas del siglo pasado se debieron a la lógica científica que, en pos de resolver problemas y desarrollar ideas, dio al mismo tiempo la bomba atómica.

Entre biografía y ficción, Schrödinger, Bohr, Heisenberg, Einstein y Grothendieck emergen a la vida literaria por medio de una prosa endiablada, llena de toques distintivos. La temática que une es la ambición por conocer el mundo, algo que la física del siglo 20 persiguió.

Al mismo tiempo, la tensión entre los nuevos parámetros de la física cuántica y la antigua física del átomo configuran el inquietante dilema no sólo sobre la realidad en la que vivimos sino sobre qué se puede decir de esa realidad. Si el principio de incertidumbre de Heisenberg hace sucumbir toda la física anterior, la famosa contestación de Einstein “¡Dios no juega a los dados con el universo!” es una réplica a la puesta en duda de todo el sentido de realidad.

Asociado a las estrategias matemáticas subyace un gran tema: el horror del universo, el misterio absoluto en el que se ha desarrollado la vida y que la física trata lacónicamente de comprender y develar. Un texto inquietante, con rastros del estilo de W. G. Sebald, de Peter Sloterdijk, de Juan Forn. Vidas destruidas por obsesiones y el abismo contradictorio entre el aporte monumental de la ciencia y la imposibilidad de comprender el mundo.

Un verdor terrible Benjamín LabatutAnagrama212 páginas2021$ 1.695

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